Una gran ventaja de este sistema respecto a la fotografía
clásica es que permite disponer de las imágenes grabadas al
instante, sin necesidad de llevar la película al laboratorio y
esperar un cierto tiempo hasta que éste entregue las fotos
reveladas.
En la cámara
digital pueden verse en una pantalla las fotos que se acaban de
tomar. La cámara se puede conectar a un ordenador u otro dispositivo capaz de
mostrar las fotos en un monitor. Como tienen formato informático,
las fotos pueden enviarse directamente por correo
electrónico, publicarse en la
Web y se pueden
procesar con programas de tratamiento fotográfico en un ordenador,
para ampliarlas o reducirlas, realizar un encuadre (una parte de la
foto), rectificar los colores y el brillo, y realizar otras muchas
posibles modificaciones según el programa que se
utilice.